Hay lugares en el mundo que en cuanto los visitas sabes de inmediato que no son comparables a ningún otro lugar que hayas visitado antes o vayas a visitar en el futuro. Jerusalén es claramente uno de ellos. Es la popularmente conocida Ciudad Santa (Holly Land), disputada por las tres religiones monoteístas más importantes del mundo: el cristianismo, el judaísmo y el islam.

La mayoría de gente piensa en Jerusalén y le viene a la mente una ciudad muy religiosa, plagada de lugares de culto, sitios históricos y muchas veces en conflicto. Pero más allá de eso, Jerusalén es una ciudad viva, bulliciosa, con una fascinante mezcla de culturas y con maravillosas cosas por descubrir en cada esquina.

Jerusalem como le llaman en ingés o Al-Quds como se llama en árabe, es considerada una de las ciudades más antiguas del mundo. Además de su rica historia y patrimonio cultural, Jerusalén es una ciudad multicultural: acoge una gran variedad personas y comunidades muy distintas, que conviven en esta ciudad tan especial, llena de cafés, restaurantes, parques, museos y mercados.

Vamos a ver todos los imprescindibles de esta increíble ciudad.

Ciudad Antigua

Dividida en 4 barrios: el barrio cristiano, el barrio musulmán, el barrio judío y el barrio armenio. En 1881, la ciudad vieja de Jerusalén, fue incluida como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Son 8 las puertas que dan acceso a la ciudad vieja alrededor de la muralla:

Via Dolorosa y el Santo Sepulcro

La encontramos dentro de la ciudad antigua, es parte del recorrido original que, según el cristianismo, Jesús recorrió con la cruz antes de ser crucificado. Una ruta muy concurrida por peregrinos y turistas. Inicia en la puerta de los Leones en el barrio musulmán y culmina en el Santo Sepulcro en el barrio cristiano.

El Santo Sepulcro, también conocida como Iglesia de la Resurrección, es el lugar más sagrado para el cristianismo. Según los evangelios es donde fue crucificado, sepultado y resucitado Jesús de Nazaret hace más de 2000 años. En la entrada se encuentra la Piedra de la Unción, donde Jesús fue ungido antes de ser sepultado, llena de fieles arrodillados que esperan su turno para besar la santa piedra. Pero el principal atractivo del Santo Sepulcro es el Edículo, un gran mausoleo de mármol, una pequeñísima capilla que fue la tumba de Jesús.

La explanada de las Mezquitas

La explanada de las Mezquitas o Monte del Templo para los judíos. En el centro de la esplanada se encuentra la famosa Cúpula de la Roca, tercer lugar más sagrado para el islam (después de Meca y Medina) donde Mahoma ascendió a los cielos. La mezquita de Al-Aqsa, construida en el s. VIII sobre las ruinas del Primer Templo de Jerusalén, es la más grande de la Ciudad, con capacidad hasta 5000 fieles. Y en la explanada se encuentra también la Cúpula de la Cadena, una de las estructuras más antiguas del Monte del Templo, actualmente se utiliza como casa de oración.

Es sin duda uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad y que no deberías perderte en tu paso por Jerusalén. Para acceder, los no musulmanes deben hacerlo por una pasarela de madera al lado del muro de las Lamentaciones, donde es necesario enseñar el pasaporte y pasar por un control de seguridad. El mejor momento del día para evitar interminables colas es a primera hora de la mañana. El horario de abertura para turistas es de domingo a jueves de 7h30 a 10h30 y de 12h30 a 13h30 en inverno y de 8h30 a 10h30 y de 13h30 a 14h30 en verano. La entrada es gratuita.

Muro de las Lamentaciones

Es el lugar más sagrado del mundo para el Judaísmo, ya que es una de las pocas partes que quedan en pie del que se dice que fue el Templo de Jerusalén, destruido por los romanos. Actualmente este muro de 60 m de longitud (visibles, el resto está ocultado por las casas del barrio musulmán) y 480 m de alto, es parte de los muros que rodean la esplanada de las mezquitas y funciona como una sinagoga al aire libre.

Este muro se encuentra dividido en dos zonas, una para los hombres y otra más pequeña para las mujeres, a las que no se les permitió hasta 2013 rezar en voz alta y utilizar los mismos símbolos religiosos que los hombres. El acceso es libre y gratuito, menos el sábado, día sagrado para los judíos, en que la zona está restringida para los fieles, y no está permitido acceder a la zona de oración, grabar o hacer fotos.

Zoco

Aunque actualmente está muy enfocado al turismo, aun mantiene la esencia de mercado árabe. Lo encontramos en las laberínticas calles del barrio musulmán. A parte de souvenirs, lámparas y kipas, encontramos muchos puestos de comida y zumos. Aunque para mí lo mejor son los puestos de especias y productos locales, con unos colores y aromas super intensos, sin duda el mejor souvenir.

El Monte de los Olivos

Uno de los lugares más sagrados de la Tierra Santa, se dice que es donde Jesús rezaba sus oraciones y donde fue arrestado. Encontramos también la Basílica de Getsemaní, el lugar donde dicen que Jesús rezó por última vez, el Sepulcro de María donde fue enterrada la Virgen. Y no nos olvidamos del cementerio judío, en la ladera de la montaña, uno de los más grandes del mundo, con más de 150.000 tumbas y más de 3000 años de antigüedad. Éste está abierto al público y ofrece unas vistas impresionantes de la ciudad. El mejor momento para visitarlo es al atardecer, para ver la puesta de sol y escuchar la llamada a la oración de todas las mezquitas al unísono… Simplemente espectacular.

Mercado de Mahane Yehuda

Lo encontramos en la calle Jaffa, fuera de la ciudad antigua. Frecuentado tanto por turistas como locales, lleno de pequeñas tiendas donde comprar productos locales como especias, hierbas aromáticas, frutas, verduras, y degustar platos típicos en uno de los puestos de comida callejera. Uno de los mejores momentos para visitar el mercado es a última hora de la tarde cuando se llena de artistas y músicos callejeros. Cuando el mercado cierra, las calles se transforman en una animada zona llena de bares y restaurantes, muchos de ellos ofrecen música en directo.

Barrio Ultraortodoxo de Mea Shearim

Otro lugar curioso para visitar es el barrio de Mae Shearim, el barrio de los judíos Ultraortodoxos, a pocos minutos andando de la ciudad vieja. Aunque los turistas no son nada bienvenidos, bien merece hacer un rápido paseo por sus calles. Un barrio que te hace viajar en el tiempo, como si cruzando una calle fuéramos 200 años atrás.

Los judíos ultraortodoxos son fácilmente reconocibles ya que los hombres visten largas chaquetas negras, enormes sombreros (algunos con pelo), largas barbas y tirabuzones encima de las orejas. Las mujeres llevan largas faldas, pañuelo o peluca en el pelo para cubrirlo y siempre acompañadas por una multitud de hijos. Los hombres dedican su vida a estudiar la Torá y por lo tanto no trabajan. Y las mujeres, por el contrario, se dedican mayormente a cuidar a los hijos (la media por familia es de 11!) aunque algunas ejercen de maestras. Puesto que muchas familias solo reciben una ayuda del gobierno por estudiar la Torá, no extraña que el barrio sea especialmente pobre. Si decidís visitar la zona es importante recordar que está prohibido ir cogido de la mano, besarse y hacer fotos o videos (pueden llegar a ser muy desagradables, incluso violentos si ven que les estás fotografiando!).

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