Tierra Santa para cristianos, musulmanes y judíos, es un destino intenso, místico y que deja huella a casi todos los que pasan unos días y se mezclan con la cultura, la gastronomía y especialmente sus habitantes.
Aunque el conflicto en la zona esté totalmente activo, no hace de Palestina un destino peligroso en sí ya que los turistas no son para nada el objetivo. En la mayoría de ciudades se respira tranquilidad salvo en ocasiones puntuales donde os podréis encontrar manifestaciones y alguna revuelta que en muchos casos acabe con heridos (palestinos) a manos del ejército Israelí. Aunque si el conflicto no os atrae demasiado bastará con que evitéis los puntos más calientes y prácticamente ni os enteraréis.
Los palestinos han normalizado vivir en estado de alerta constante debido a su incansable lucha por mantener su tierra, sus casas y evitar ser arrestados. Por lo que veréis que los locales no se inmutan ni lo más mínimo cuando el ambiente está revuelto, cosa que a los extranjeros nos impacta muchísimo.
Ahora que conocemos un poco la situación actual, vamos a ver qué podemos ver en 10 días en Palestina (y algún punto fuera de ella).
El recorrido que te propongo es el siguiente:
- Jerusalén
- Belén
- Hebrón
- Ramallah
- Nablus

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Jerusalén – día 1 y 2
Jerusalem como le llaman en ingés o Al-Quds como se llama en árabe, tiene una historia milenaria, se calcula que tiene una antigüedad de más de 5000 años. Ofrece mucho que ver y hacer, lo que la convierte en no solo un lugar importarte si eres una persona religiosa, sino también si te interesa un poco la historia.
Es un destino imprescindible si visitas Palestina, mínimo un día, pero si tienes tiempo es mejor dedicarle un par o tres de días.
Empezamos el día paseando por la ciudad vieja, perdiéndonos por los cuatro barrios (musulmán, cristiano, judío y armenio), descubriendo los mercados, saboreando la comida callejera y dejándonos llevar por el bullicio de las calles.
Para visitar la explanada de las Mezquitas donde se encuentra la famosa Cúpula de la Roca (¡no te lo pierdas!), ten en cuenta los horarios de apertura y que siempre hay mucha cola (de domingo a jueves de 7h30 a 10h30 y de 12h30 a 13h30). Nosotros fuimos a primera hora y luego aprovechamos el resto del día para visitar el Muro de las Lamentaciones. Recorrimos la Vía Dolorosa en el barrio musulmán hasta llegar al Santo Sepulcro y por la tarde subimos al Monte de los Olivos. Allí visitamos también el cementerio judío, un lugar precioso para ver las panorámicas de la ciudad con la Cúpula Dorada durante el atardecer.
El día siguiente por la mañana visitamos el barrio ultraortodoxo de Mae Shearim. Los turistas no son muy bien recibidos pero merece la pena ver en vivo esta comunidad, la decadencia de sus calles y sus peculiares vestimentas. Luego nos dirigimos a la calle Jaffa en la ciudad nueva y pasamos el resto de tiempo que nos quedaba paseando y tomando algo en el Mercado de Mahane Yehuda.
Para ver en detalle todo lo que puedes hacer en Jerusalén pincha AQUI.
Dónde dormir en Jerusalén
Dormimos en el Hebron Youth Hostel en el centro de la ciudad antigua, muy bien ubicado para levantarse temprano y estar cerca de todo lo que íbamos a visitar. Es muy básico, tiene habitaciones compartidas y también privadas, lo que lo hace posible para familias. Por la noche ofrecen cena gratis en la azotea (hummus y arroz) y té y café durante todo el día. Es un buen lugar para hacer una parada rápida, para más días ubiésemos buscado algo con un poco más de confort. New Citadel Hostel, muy cerca del muro de las Lamentaciones o Abraham Hostel, fuera de la ciudad antigua serían buenas opciones.






Belén – día 3 y 4
Mundialmente conocida por donde nació Jesús. Es una ciudad muy concurrida por peregrinos cristianos, pero también por viajeros curiosos por ver de primera mano las consecuencias de la ocupación israelí.
Por la mañana cogimos un bus desde Jerusalén directo a Belén, llegamos en menos de una hora. Por la mañana recorrimos el Muro lleno de magníficas pintadas, la mayoría de ellas reivindicativas. Visitamos el Museo de Banksy (exhibe muchos objetos relacionados con el conflicto producido por la ocupación) y nos dirigimos al casco antiguo para comer. Después de perdernos por las bonitas calles empedradas de la ciudad antigua, visitamos la iglesia de la Natividad, donde según la Biblia nació Jesús. Al lado está la Cueva de la Leche, donde dicen que se refugió José, María y Jesús durante la masacre de los inocentes.
El día siguiente visitamos los campos de refugiados de Aida y de Dheisheh, donde nos encontramos con unos conocidos que hacían un voluntariado en un Centro Cultural. El campo de Aida está justo en el Muro y hay un montón de pintadas que homenajean a jóvenes que han sido encarcelados injustamente. Es interesante pasear por sus calles con algún local que os pueda explicar todas las historias de primera mano.
Dónde dormir en Belén
Hay muchísimas opciones en Belén, desde muy económicas en dormitorios compartidos a hoteles bastante lujosos. Nosotros nos alojamos en House of Peace, un hotel-hostal a manos por una familia encantadora, limpio y muy tranquilo, a 5 minutos andando de Manger Square (donde está la Iglesia de la Natividad). Sin duda repetiríamos seguro, no solo por su localización sino también por el buen rato que pasamos charlando con otros viajero por la noche.






Hebrón – día 5 y 6
Pasamos la mañana tranquilos paseando por la ciudad antigua de Belén esperando que saliera el service (furgoneta compartida de color amarillo) para llegar a Hebrón, a unos 40 km al sur de Belén. Aunque el trayecto sea teóricamente de menos de una hora, debido a les checkpoints en todas las carreteras, el viaje puede alargarse hasta dos.
Hebrón es posiblemente la ciudad más tensa de todo Palestina. Esto se debe a que los asentamientos israelís se encuentran dentro de la misma ciudad, dividiendo ésta en dos zonas: H1 controlada por la Autoridad Palestina, y H2 con control israelí. Lo problemático de esta situación es que parte del centro histórico es H2, impidiendo a los palestinos pasear por sus propias calles o incluso muchas familias viven en la zona H2 totalmente acosados y aterrorizados.
Esta disputa se debe mayormente a que la Tumba de los Patriarcas, donde están enterrados Abraham y Sara, Isaac y Rebeca, y Jacob y Lea, es uno de los cuatro lugares más sagrados para el islam y el segundo para los judíos.
Aunque no negaré que es un lugar delicado, merece totalmente la pena pasar por lo menos un día para conocer la ciudad, hablar con los locales y ser testigos de las injusticias que se llevan a cabo día tras día en Palestina, aunque no salga en los medios.
Nos encontramos con Badia, un activista que ha dedicado toda su vida a dar a conocer al mundo qué es lo que pasa en Hebrón. Empezamos por el centro histórico (H1 zona palestina) perdiéndonos por los callejones empedrados, escuchando las historias que se esconden en cada esquina, hasta llegar a la Mequita de Abraham (Ibrahimi Mosq, mismo edificio donde se encuentran las tumbas de los Patriarcas y la sinagoga). Comimos unos sándwich de falafel en el mercado para no perder tiempo y entramos en la zona H2, esta vez sin Badia, pues él por ser Palestino tiene el acceso prohibido. Calles desiertas, decadentes, con colonos judíos armados ocupando casas palestinas.
Hebrón tiene mucho que ver y hacer, si tienes tiempo te recomiendo que le dediques un par de días y profundices un poco más. Te recomiendo visitar la asociación de Women in Hebron, el museo Old Hebron Museum, y si te interesa un poco más la situación política, hay organizaciones no violentas trabajando en el terreno como Taghyeer, Human Rights defenders, CPT, International Solidarity Movement y Breaking the Silence.
Dónde dormir en Hebrón
Badía nos alojó en su casa con su familia. Es una buena manera de compartir tiempo con una familia local, aprender sobre el conflicto y ver como éste afecta a los habitantes de Hebrón. Pero sobre todo, contribuir económicamente con las familias que debido a la ocupación tienen muy limitadas sus posibilidades laborales. Si quieres contactar con Badía para hacer un tour por Hebrón o alojarte en su casa escríbeme y os pondré en contacto.






Ramallah – día 7 y 8
Es la capital de facto de Palestina, posiblemente la más cosmopolita. En ella residen la mayoría de expatriados de todos los rincones del mundo así como la mayoría de ONGs, por lo que se respira un ambiente moderno y animado, sobre todo si venimos de Hebrón que es la ciudad más tradicional del territorio.
En Ramallah visitamos el mausoleo de Yasser Arafat, líder palestino y premio nobel de la Paz, y el museo de historia de Palestina, uno de los reclamos turísticos más interesantes de la ciudad. Pasamos por la plaza Al-Manara Square, característica por las estatuas de 4 leones, justo en el centro de la ciudad. Muy cerca se encuentra la plaza Al-Sa’a. Ésta es conocida por la escultura de un chico en el hasta de la bandera que hay en medio de la plaza, que simboliza el sueño de Yasser Arafat de liberar Palestina. Pasear por sus bazares y mercados nos ocupó media tarde, y por la noche tomamos algo en uno de los muchos locales de ocio nocturno que tiene la ciudad (sí, bares, pubs y alcohol!).
Al día siguiente visitamos la fábrica de cerveza de Taybeh, un pequeño pueblo muy cerca de Ramallah mayoritariamente cristiano. El pueblo en sí ya es bonito de visitar, la fábrica de cerveza hace tours gratuitos y puedes probar las distintas cervezas que producen.
Dónde dormir en Ramallah
Nos alojamos en el Hostel In Ramallah (cerrado desde la pandemia). Era uno de los mejores hostales en Palestina, no solo por la calidad-precio sino por la cantidad de gente interesante que podías conocer en tan solo una noche. Actualmente hay muchas opciones para todos los gustos aquí.






Nablus – día 9 y 10
Cogimos el service por la tarde desde Ramallah, por lo que llegamos a Nablus por la noche, perfecto para ir a cenar y a descansar. El día siguiente, por la mañana temprano recorrimos las calles del casco antiguo, uno de los más bonitos de Palestina. Calles empedradas, edificios antiguos muy bien conservados, puertas de hierro tradicionales y mucha, mucha vida.
Nablus es conocida por hacer la mejor Kunafeh, un dulce típico palestino relleno de queso, no te vayas sin probarlo! También es muy famoso el jabón Nabulsi, un jabón que aun se fabrica de manera tradicional y su ingrediente principal es el aceite de oliva. En el centro de la ciudad vieja se encuentra la fábrica Tuqan Family Soap Factory, con más de 150 años de antigüedad y se puede visitar gratis. Por la tarde no podíamos no entrar en la mezquita An-Naser, imagen de Nablus con su bonita cúpula de color verde, ubicada en el centro de la ciudad antigua, y darnos un pequeño homenaje en el Hammam As-Shifa, el más antiguo de Palestina, construido el 1624 y renovado a finales de los 70. No os olvidéis de llevar un bañador y una toalla en la mochila!
Dónde dormir en Nablus
Success Hostel es el único hostal de Nablus, y para nosotros sin duda el mejor sitio para alojarnos y mezclarnos con otros viajeros. El propietario es un hombre encantador y las habitaciones son muy correctas. Tiene habitaciones compartidas y privadas con baño. El ambiente por la noche donde todos los viajeros compartimos nuestros viajes es realmente enriquecedor!






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